lunes, 26 de julio de 2010

‎"Así pues, la música sería la encargada de amenizar las tardes del atosigado monarca, para suerte de Ori, que vio así una vía de escape que lo libraba de abordar temas que para nada le eran favorables. Tras cerca de tres semanas restableciéndose en el castillo de los Nevothenien, terminó por resignarse a ser el recreo del tirano de Lothir, además de empezar a confiar en que nunca sería interrogado ni acusado de rebeldía."

"Acabó asomado en lo más alto de las torres, donde vislumbró el inmenso paisaje que se le presentaba desde tan privilegiado puesto. Allí estaba la ciudad de la Corte en todo su esplendor; pudo incluso calcular dónde se hallaba su pequeña y mísera casa. Contempló las altas montañas a lo lejos, desde las que le llegaba una intensa brisa helada que lo mantuvo transpuesto un buen rato. Le recordó a Noried y no pudo dejar de chocarle que tuviera ahora que experimentar aquella sensación desde el secular castillo de los tiranos Nevothenien, a los cuales él mismo se había esforzado en combatir."

2 comentarios:

Arsénico dijo...

Hola wapa!! Ais, las ilustraciones son PRECIOSAS!! Ya he llegado a ambas partes que citas, y en general me está encantando tu libro, de verdad. Ya te contaré cuando lo termine.

Besotes!!

Nina R dijo...

Muchas gracias! :) Me encantará saber tu opinión.
Besos!